Algunos mitos y realidades del tratamiento odontológico durante el embarazo

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Algunos mitos y realidades del tratamiento odontológico durante el embarazo. Cuatro preguntas frecuentes de pacientes embarazadas:

1.- ¿Si estoy embarazada, pueden ponerme anestesia?

Aunque la anestesia es un medicamento y tu dentista sabrá aplicarlo con las precauciones necesarias, existen anestésicos locales totalmente seguros para mujeres embarazas que permitirán controlar el dolor y, con ello, el tratamiento puede ser más cómodo.

2.- ¿Es correcto visitar al dentista durante el embarazo?

La visita al dentista durante el embarazo es correcta y tendría que ser inevitable. Una de las muchas condiciones que podrían afectar la salud de tu boca durante la gestación es la gingivitis de la gravidez que, aunque controlable y prevenible, puede producirse por los cambios hormonales que experimenta la mujer embarazada.

3.- ¿No sería mejor esperar a terminar el embarazo para iniciar tratamiento en la boca?

Posponer los tratamientos dentales hasta el final del embarazo puede ir en detrimento de tu salud bucal porque:
  1. Si no se trata de manera correcta, el desarrollo de una infección en la boca puede llegar a agravarse hasta a niveles insospechados.
  2. Una vez que nazca el bebé, el tiempo libre de la madre será para el cuidando de su bebé y para el proceso de adaptación por lo cual el tiempo disponible para aplicar una terapia dental se reducirá.

4.- ¿Me pueden hacer radiografías?

    Hacer radiografías durante el embarazo es seguro. El profesional deberá tomar las medidas que reduzcan la dosis de radiación, como el delantal de plomo y radiografías digitales que minimicen la dosis de radiación.

Algunas condiciones que hacen susceptible la boca de la madre:

  1. Los vómitos: incluyen la expulsión de contenido ácido del estómago, el cual es posible que produzca erosión ácida del esmalte al contacto con los dientes. Para prevenirlo basta con realizar enjuagues con agua después del vómito.
  2. La mayor ingesta de alimentos: mama está gastando mucha energía creando vida, por lo que es normal que aumente las frecuencias de la comida y con ella la susceptibilidad de los dientes a las caries. La actitud preventiva en este caso simplemente es aumentar la frecuencia del cepillado dental.
  3. La falta de prevención: Es posible que antes de quedar en estado, tu boca ya tuviese “puntos débiles” no sometidos a tratamiento que pueden empeorar durante el periodo de gestación. Sumar un miembro a la familia o estar embarazada es una razón adicional para que visites a tu dentista y mantengas controlada tu salud bucal, de esta manera podrás disfrutar mejor tu embarazo.
En resumen: visita al dentista antes, durante y al terminar el embarazo y sobre el tratamiento dental durante el período de gestación decirte que es seguro, necesario, recomendable y sano.

 

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